aftas
La noche se astilla
en allanamientos de musica vidriosa
la luna regula ciclos de un mar que esta lejos
queda un insomnio dulce en los bolsillos
que nada empañe
lo que el cuerpo reclama.
La noche se astilla
en allanamientos de musica vidriosa
la luna regula ciclos de un mar que esta lejos
queda un insomnio dulce en los bolsillos
que nada empañe
lo que el cuerpo reclama.
El amor se arrodilla.
El amor de piernas desnudas.
El amor de grito torrencial.
El amor avinagrado e incestuoso.
El amor de SADE.
El amor patíbulo.
El amor hermoso, como la mentira.
El amor domesticado.
Todos los amores nos hunden
en la temeridad del miedo.
Texto de hace varios años...
Ando de racha púgil
en la alegría del agua
barajando caminos
de equilibrio punzante,
aunque ciertos viejos mitos
me remplazan por momentos.
No mas tarjetas
no mas pensarte
no mas estremecimiento.
El amor-me dijo-
es solo una cuestión química
del cerebro.
Arcángel subterráneo
que vigilas el corazón
de esta ciudad ingrávida
gestionada por abortos espirituales
arráncales los ojos
y sus fragmentos dogmáticos
tan similares al dinero.
Palabras son sílabas eléctricas.
Vaivenes que acarician navegando
un cielo de osamenta en las entrañas,
un fardo de colinas en el cielo.
Diáfanas bacterias han traspuesto
el umbral de algún signo y sonpalabra.
Liliana Campazzo- Poeta radicada en Viedma...Interensantisima poetica!!!!!!
Perros nutricios y eléctricos
duermen en las palabras
arrastrando a la canción
a la jauría vacía.
El regreso,
los ladridos,
la rabia en los patios,
el rock muerde al amo
su bozal de dioses negros
de sangre
cayendo
en pentatonica.
No te podes ni levantar a la mañana...siome -era increíble ver el espasmo del ojo un segundo antes
del golpe, la violenta armonía de los nudillos.
Yo recién pitado caía en los detalles, mi camisa mal planchada ostentaba una cicatriz incarpeable.
Dos pibes se descosían a boxing, puro fermento de mujer disputada -intuía.
Un desvencijado auto paso ametrallando cumbias rancias. Dejaron de pegarse.
Una perra gorda, con las tetas flácidas colgando arrastraba tras de si una jauría de perros.
Pura hambruna flaca caliente- pensé- el aire olía Beggars Banquet.
Encendí un cigarrillo, el humo azul parecía llevarme lejos.
Ensoñaciones premeditadas tibias lujuriosas recomponiendo el sinsentido.
Bello pubico y poesia.El mar rompiendo en las rocas.El abrazo contenido.
El mundo podía ser hermoso.
Era enero, nublado. El sol estaba dentro mío.
"Llega la siega
y todos los que habían deseado ser flores
cambian velozmente sus deseos".
No recuerdo el autor...lo lei hace bastante pero me quedo en la cabeza...impresionante!
Escribo de luz apagada
de sarna intelectual
de amor con grumos
de gramos gruesos que lastiman.
La hoja es una mujer besada en la espalda
un semen de palabras derramado y precoz
una forma de atentado menor
una conjura
una mirada.
El sistema nervioso central
banquete hermoso orgánico
arquitectura de los placeres
cuerda tensa sensorial
púrpura sonoridad corpórea,
somos mas que un rejunte de tendones
en la proximidad del espasmo,
un estremecimiento buscado
(la oscilación entre dos planos)
el dios intimo revelado
haciéndose carne
en un puñado de universo.
Goya no dibujaría
los perros gordos del miedo
ni nuestra pérfida ceguedad,
únicamente el poema
parece intuirlo.
se precia de luz
ciertas oscuridades se le cuelan
por las rendijas del semblante
rezagos amarillos de la libido
que caen del bolsillo
en silencios provocados
luminosos para luna
fragmentarios para sol
tangibles aconteceres
los engranajes de la acción.
La carne cubre el hueso
y dentro le ponen
un cerebro y
a veces un alma
y las mujeres arrojan
jarrones contra las paredes
y los hombres beben demasiado
y nadie encuentra al otro
pero siguen
buscando
de cama
en cama,
la carne cubre
el hueso y la
carne busca algo más carne.
no hay ninguna posibilidad:
estamos todos atrapados
por un destino
singular.
nadie encuentra jamás al otro.
los tugurios se llenan
los vertederos se llenan
los manicomios se llenan
las tumbas se llenan
nada más
se llena.
Charles Bukowski
Los perros negros
que cargo en los ojos
de pupilas bayonetas
y entelequias palpables
me rompen de noche
en sauces risas de río
bajo corazas amanecidas
de mi cuerpo rubio
pura piel y hueso estremecido
abierto de amor.
Esa maldita costumbre
se trepan al lapiz
lo dirigen
lo digieren
se describen desdentados
cadaveres explicitos
son espejos dementes
son silencio polar
no saben mirar por otros ojos.
Meter un linea 39
en el poema
con forceps gramaticales
de google arrabal
y adoquines de neon blanco
supurando acid jazz
3/4 afro
1/4 pop
sordinas en tragos largos
ordenados desordenes
farsafe *
El arroyo Maldonado
se entubo por verguenza.
* El Cumpa
Galgueando
mi ego hilachado
aun estremecido,
su amor antropófago
imantado
las abadías del duelo
abiertas de par en par
mitad adentro
mitad afuera,
cenizas
con el fuego,
a otra parte.
La lluvia contradice
el sentido del humo
de mi cigarro
las manos ateridas
blancas alamedas de tendones
preanestesiadas
debajo de la campera.
El viento
siempre el viento.
(Texto del hombre corazon de altas cumbres, Sr. Lautaro Gimenez Lini)
D. Gonzalez conocio al mismo “gato belo” que yo conoci, ese que avanzaba a pasos cortos por los pasillos de la esquina de Alem y Guido
D. Gonzalez creció frente a un baldio sin final, un pedazo de estepa al otro lado de la calle. Mas alla las vías del tren, luego de eso el desierto.
De Gonzales escucho tres millones setecientos seis acordes de una guitarra eléctrica Gibson antes de cumplir los dos años. Viajo al sur y nos conocimos.
De Gonsales entrevió algunas posibilidades de la divinidad. Tomo por asalto sus altares y besó a las vírgenes que lloraban sangre bajo los arboles añosos que crecen en las márgenes sureñas del rio negro.
Se rio una noche de invierno y su risa exploto sobre el asfalto y vio como una nube de humo espeso se elevaba, meciéndose, mientras el aire permanecía perfectamente inomvil.
Otras noches, antes o después, escribió algunas palabras sobre un cuaderno pequeño, diseñado para que los niños ensayen sumas y restas. Tal vez haya escrito sobre un pájaro de alas inmensas, oscureciendo el cielo y de un hombre que se subia a un automóvil en llamas. Me llevas hasta el centro, preguntaba.
Volvió a escribir, bebiendo sus palabras varias noches consecutivas. Durmió apenas.
La quinta noche en vela decidió bañar su cuerpo en alcohol y saltar desnudo sobre un pequeño fuego que fue alimentando con las hojas del cuaderno sobre las que había escrito sus poemas, esas palabras desordenadas. Su barba había crecido despareja, revuelta y rojiza.
Me encontré con él algunos años después. Masticaba las cenizas de su incendio, los ojos como dos carbones pulidos. Fumaba y la piel de su rostro copiaba la forma de sus pomulos.
Puso un pequeño volumen de poesía en mis manos y luego cada uno de nosotros volvió al agujero del que había salido.
La ultima vez que lo vi hacia dedo en una ruta ventosa, los pantalones se le pegaban a las canillas. Estaba prolijamente afeitado. Era abril ese anochecer y el cielo podía atravesarse con los ojos. Imagino que tenia un cigarrillo en los labios. El no me vio, lo encandilaban los faros de los autos, detrás suyo parecía no haber nada mas que la noche.
Dia down, leyendo encontre esto que refleja mis tormentas de hoy....
Quien no desea un alma dura?
quien no se practico en el alma un filo?
cuando de a poco de ver vimos el odio
y de empezar a andar nos tropezaron
y de querer amar nos desamaron
y solo de tocar fuimos heridos,
quien no hizo algo por armar sus manos
y para subsistir hacerse duro
como el cuchillo, y devolver la herida?
el delicado pretendió aspereza
el más tierno buscaba empuñadura,
solo quería que lo amaran
con un tal vez, con la mitad de un beso,
paso arrogante sin mirara aquella
que lo esperaba abierta y desdichada:
no hubo más nada que hacer:de calle en calle
se establecieron mercado de mascaras
y el mercader probaba a cada uno
un rostro de crepúsculo o de tigre,
de austero, de virtud, de antepasado,
hasta que termino la luna llena
y en la noche sin luz fuimos iguales.
PABLO NERUDA
te amo en la carne
te amo en los silencios
soy la piedra ahondada
por la gota
el ultimo estertor del sol
cayendo
en vos
siempre
Intento
Levantarme cuando suena la alarma para ir a trabajar.
Afeitarme 3 veces por semana.
Pagar mis deudas (incluso las morales)
Sonreír a la cajera del supermercado.
No silbar ni salivar dentro de un colectivo.
Ser educado cuando me para la policía.
No enamorarme a tiempo completo.
No hay caso
Aunque lo intento
Crece y crece la distancia que me separa del mundo.
Archivo
El hombre-palabra
pestañas arqueadas
ultrajes piadosos
onanismo simbólico
dice
“elijo el invierno en el mar
el frío salitroso y cortante
la audacia de los loros
la sincronización del deseo
de única piel la playa”.
De haber un dios,
y creíble
es el océano.
Edición
La angustia
es un animal
lamiendo los andrajos
psicomotores
de la incertidumbre
con una jauría
hambrienta atrás.
Ver
Me veo en mirarte
cada día
inclusive aquellos
de pan mojado en leche
de retorcer colillas
de estar solo.
Subordine
los olvidos paradójicos
las ornamentadas calesitas del deseo
las paranoias ascendentes
el fumar sin relojes
las diplomacias corpóreas
esquirlandome en reflejos
transfigurado espejo de vos
hasta no encontrarme.
Blog de escritos y poesia